Chile habilita el pago del transporte público con tarjetas bancarias mediante validación offline
3 de Julio, 2026 - Chile
El Banco Central de Chile publicó las normas que habilitan el uso de tarjetas abiertas de crédito, débito y prepago en los sistemas de transporte público masivo, mediante un mecanismo de validación fuera de línea que agiliza el acceso de los pasajeros.
La actualización, incorporada al Capítulo III.J.1 del Compendio de Normas Financieras, establece el marco regulatorio para que los pasajeros puedan validar su ingreso con tarjetas bancarias, mientras que la verificación de saldo, la autorización y la liquidación de la operación podrán realizarse con posterioridad al viaje.
Según el instituto emisor, este modelo permitirá agilizar el acceso a buses, Metro, trenes y otros servicios regulados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT), al evitar las demoras asociadas a la validación inmediata de cada transacción, una condición clave para la operación de sistemas de alta demanda.
El proceso normativo comenzó en junio de 2025 con una primera consulta pública, seguida por una segunda instancia en enero de este año que incorporó ajustes derivados de los comentarios recibidos.
La regulación contempla medidas específicas para la gestión del riesgo. Los operadores de transporte, en su condición de entidades afiliadas al sistema de tarjetas de pago, deberán implementar procesos de cobro posteriores cuando una operación resulte rechazada por falta de fondos. Asimismo, el Banco Central exige mecanismos de administración y verificación de listas de bloqueo para reducir el riesgo de fraude y limitar el uso de tarjetas inhabilitadas.
La norma también prevé que los emisores puedan excluir total o parcialmente determinadas tarjetas del esquema cuando sus características no resulten compatibles con la gestión de riesgos de cada entidad, debiendo informar oportunamente a sus clientes y al público.
Con esta normativa, el Banco Central establece un marco común para la incorporación de tarjetas abiertas en el transporte público chileno, promoviendo una mayor interoperabilidad entre el sistema financiero y los servicios de movilidad, al tiempo que mantiene estándares mínimos de seguridad para el ecosistema de pagos minoristas.